La sombra del viento

—Este lugar es un misterio, Daniel, un santuario. Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte. Hace ya muchos años, cuando mi padre me trajo por primera vez aquí, este lugar ya era viejo. Quizá tan viejo como la misma ciudad. Nadie sabe a ciencia cierta desde cuándo existe, o quiénes lo crearon. Te diré lo que mi padre me dijo a mí. Cuando una biblioteca desaparece, cuando una librería cierra sus puertas, cuando un libro se pierde en el olvido, los que conocemos este lugar, los guardianes, nos aseguramos de que llegue aquí. En este lugar, los libros que ya nadie recuerda, los libros que se han perdido en el tiempo, viven para siempre, esperando llegar algún día a las manos de un nuevo lector, de un nuevo espíritu. En la tienda nosotros los vendemos y los compramos, pero en realidad los libros no tienen dueño. Cada libro que ves aquí ha sido el mejor amigo de alguien. Ahora sólo nos tienen a nosotros, Daniel. ¿Crees que vas a poder guardar este secreto?Mi mirada se perdió en la inmensidad de aquel lugar, en su luz encantada. Asentí y mi padre sonrió.—¿Y sabes lo mejor? —preguntó.Negué en silencio.—La costumbre es que la primera vez que alguien visita este lugar tiene que escoger un libro, el que prefiera, y adoptarlo, asegurándose de que nunca desaparezca, de que siempre permanezca vivo. Es una promesa muy importante. De por vida —explicó mi padre—. Hoy es tu turno.

La sombra del viento (pág. 10 y 11)
Autor: Carlos Ruiz Zafón Ed. Planeta (2001)

La sombra del viento es una novela de Carlos Ruiz Zafón publicada en 2001, el primer libro de la saga del Cementerio de los libros olvidados.

Se convirtió pronto en un fenómeno literario con millones de ejemplares vendidos en varios idiomas. Junto con otras tres novelas más, conforman la tetralogía de cuatro novelas interconectadas y ambientadas en una Barcelona misteriosa y gótica desde prácticamente principios del pasado siglo XX hasta los años posteriores a la guerra civil española.

Las cuatro novelas se pueden leer de manera independiente pero todas comparten personajes y escenarios con distintas edades y circunstancias. Sus secuelas son El juego del ángel (2008), El prisionero del cielo (2011) y El laberinto de los espíritus (2016).

El protagonista de la Sombra del viento es Daniel Sempere un muchacho de 10 años que vive con su padre un librero de la Barcelona de posguerra. Todo comienza en el verano de 1945 cuando el padre de Daniel lleva a su hijo al Cementerio de los libros olvidados lugar mágico y secreto donde se guardan los libros que corren peligro de desaparecer… a partir de este acontecimiento todo cambia en la vida de Daniel.

La sombra del viento llegó a mi por casualidad, un verano de hace ya 15 años, en el que aún no había decidido qué novela leer en mis vacaciones. Lo abrí sin expectativas, sin saber qué me iba a encontrar, no había leído críticas ni reseñas. Y esto fue lo mejor, podría resumir mis palabras diciendo que lo devoré. La sombra del viento es de estos libros que no puedes parar de leer desde la primera página, de los que terminan un poco magullados, con roces y esquinas redobladas porque te los llevas a todas partes y aprovechas para leer en cualquier parte. Y eso no es todo, la forma de narrar de Carlos Ruiz Zafón te atrapa, entras en un universo de multitud de personajes, de historias de amor, de intrigas y suspense. En algunos capítulos revives acontecimientos históricos, en otros disfrutas de situaciones cómicas, hay capítulos profundamente emocionantes donde te atrapa la tristeza o el desconsuelo, o te muerdes las uñas de puros nervios o enfado. Una vez comienzas a leer a Zafón ya no puedes parar. Al terminar la última página de El laberinto de los Espíritus, la novela final de la saga que comienza con La sombra del Viento, colocas el libro en la estantería junto con el resto, despacio, como guardando un tesoro, boquiabierta y asombrada ante un relato tan fascinante y bien tejido. Al final todas las historias confluyen, todo queda perfectamente articulado y definido, no queda ningún cabo suelto, desde las historias de los protagonistas hasta los pequeños detalles de personajes secundarios: el universo literario de Carlos Ruiz Zafón.

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