Hoy he abierto los ojos al despertarme y he visto un desconchón en la pared. Lleva tiempo ahí, en realidad es mi desconchón, y por eso no me molesta ni me inquieta. Pero qué pasa cuando el desconchón es ajeno, en una habitación de hotel o en la salita de espera del dentista? Que nos genera desazón, sensación de que las cosas no van bien. Los desconchones son una consecuencia de la vida, simplemente aparecen y el ritmo diario no nos permite reacondicionarlos como es debido. Además, son irregulares y es muy dificil conseguir el mismo color de pintura del resto de la pared. A veces los desconchones aparecen en personas y los demás los vemos y nos molestan y desconciertan, pero estas personas no les dan importancia porque se han acostumbrado a ellos. Algunos incluso los lucen con orgullo. Un desconchón suele ser producido por un golpe o un cambio brusco de las condiciones ambientales y si hurgas en él, lo puedes hacer mucho más grande. Entonces ya hay que llamar al albañil y al pintor, que te cambian el desconchón de la pared por el de la cuenta corriente.
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