Fauna

Y tú, ¿estás hecho un zorzal?

28 enero 2023

El zorzal charlo es un ave con una constitución y aspecto similar a la de su “primo” más conocido, el mirlo común, si bien se diferencian claramente dado que el zorzal charlo no es negro, sino de un color marrón-grisáceo sin características que destaquen cuando los ves a simple vista. 

Su nombre científico, Turdus viscivorus, significa pájaro comedor de muérdago. Este nombre se debe a que es una de las pocas especies que es capaz de alimentarse de las bayas de esta planta parásita, dado que es tóxica para la mayoría de las aves. Esta peculiaridad hace que los zorzales sean un vector para la expansión del muérdago, ya que dispersan sus semillas a través de sus excrementos. 

Su alimentación también incluye frutos silvestres, bayas, caracoles, larvas, insectos o lombrices. Selecciona lo que come dependiendo de la disponibilidad que haya en las distintas estaciones del año.  

Para alimentarse de caracoles, escoge una roca y los golpean hasta que se rompe la concha, pudiendo entonces comer al gasterópodo desprovisto de su caparazón. Estas rocas, que se denominan “yunques”, son utilizadas en varias ocasiones lo que genera que se vayan acumulando trozos de conchas en torno a ellas, lo que llama la atención del observador que se fija en estos detalles.

Para alimentarse de lombrices también utilizan una técnica peculiar. El zorzal, tras seleccionar una zona húmeda, como puede ser cualquier césped de un parque urbano, se va desplazando a saltos, parándose en un punto concreto donde ladea la cabeza. Tras unos segundos recupera su posición normal para volver a ladearla, repitiendo este movimiento en 2 o 3 ocasiones. ¿¿Qué tiene que ver el movimiento de la cabeza con las lombrices?? ¡¡Muy sencillo!! Cuando ladea la cabeza, lo que está haciendo es escuchar el ruido que realizan las lombrices que se desplazan superficialmente bajo tierra, ubicando así su posición. Una vez localizadas, clava el pico en la tierra para sacar la lombriz y poder comérsela. 

Es curioso ver este comportamiento en los zorzales charlos cuando tienen crías en los nidos, ya que van acumulando lombrices en su pico, depositándolas en el suelo cuando localizan otra más. Tras capturar a esta última, recuperan del suelo todas las que había cazado antes, volando a su nido cuando ya tienen suficientes para alimentar a los polluelos.  

El zorzal charlo nidifica habitualmente en parques urbanos. Los progenitores presentan una gran valentía, atacando a cualquier animal que consideren una amenaza para su nido o polluelos, como pueden ser gatos, perros o urracas. En ocasiones, esa amenaza somos los propios paseantes cuando caminamos cerca de los pollos que acaban de salir del nido y todavía tienen ciertos problemas para volar. Si se da el caso, los padres de los pollitos no dudarán en realizar picados sobre nuestras cabezas que, si no produce el efecto disuasorio deseado, puede ser que deriven en algún picotazo, así que ya sabes, si en algún momento te sientes protagonista de la película de Hitchcock, con apartarte unos metros bastará. Os quedaréis tranquilos tanto tú como los zorzales. 

Con comportamientos como el que os cuento, no es de extrañar que en la zona de Córdoba, a los chavales que son un poco gamberros, piezas o sinvergüenzas se les diga: ¡¡¡Estás hecho un zorzal de los buenos!!!

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