Posmodernidad

La posmodernidá Snz

Foto de Mary Nikitina para Pexels
Foto de Mary Nikitina para Pexels

No he hablado, creo, en esta columna protodórica de la sincronicidad de las sincronicidades. O si lo hice, perdonen que me repita.

Sincronizar es ver el tiempo en modo lago. Sincronizar es ver las horas todas juntas, no una detrás de la otra.

Ayer le pedí a un actor el teléfono del escritor Barreiro.

Había visto dos veces a Javier Barreiro. Una tomando café con el juglar de los juglares y otra tomamos vermú con Joaquín Carbonell y Gema, en el ensanche de Carlos.

Lo vi en una película reciente sobre Joaquín y me gustó mucho lo que dijo.

Al hilo de esto decir que necesito a Javier Barreiro para dos proyectos que recién inicio. Uno sobre la jota, y otro sobre el Ypaquetantismo.

Pues bien, ayer, otro de mis amigos escritores acaba de decir que se topó con Javier Barreiro en la calle Heroísmo y que le habló de los Libros Vaciados. Otro día no contaremos lo que son los libros vaciados, quédense, si me hacen el favor, con ese concepto, aunque lo desconozcan. Quédense, también, con las sincronicidades, nos ayudan a vivir, como en otro plano.

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