La Boda I

CEnlace al audio

Como soy un bocas, dejaron de invitarme a bodas. Dije que era un rollo ir de boda y blablablá. Lo cierto es que la última vez que fui de boda, el menú ( que es lo que me interesa) se estructuraba en Entremeses, asaú y un pijama. En algunos sitios innovadores se sustituyó el entremés por los langostinos esos con salsa rosa, no recuerdo si lo llamaban de alguna forma especial. El pijama me gustaba a mi con frisel de nata. La computadora no reconoce la palabra frisel y a mi me da igual, completamente igual. He estado de boda en Euskadi, en Madrid ( que hoy en día es otro nacionalismo), al lado de Paris y etcéteras; quiero decir que se de lo que estoy hablando, pero la vez que más complicado me lo pusieron fue cuando empezaron a servir los entrantes antes de sentarte. Me pasó en el club de golf de Donosti. Dije, no voy a comer mucho que luego no como segundo. Fallé. En otro lado fue al revés. Comí un montón de entrantes y luego había segundos y tercer platos copiosos. Mi esposa dijo : hijo, paize que pasas hambre.

¿ Dónde quiero llegar? En septiembre voy de boda. Se casa un amigo importante que tengo. Me han dicho que el banquete es de pie. Seguro que voy a meter la pata.

Compartir en

Una respuesta a “La Boda I”

  1. Tú come en todo momento, y no hagas caso ni a tu mujer.
    Verdad es, que algunas bodas son muy modernas. “modernismas” diría yo.

Deja una respuesta