Había otros libros, seguro, pero elegí este por el subtítulo CRÓNICA DE UN PUEBLO PATAGÓNICO. Pero no se puede obviar el título. No engaña. LOS SUICIDAS DEL FIN DEL MUNDO.
"Quedaron los que estaban cuando fui. No todos, pero si muchos, eran los solos y los dolientes, los rotos en pedazos. De algunos- no de todos- habla esta historia"
Hay un lugar que se llama Las Heras, en el Sur. En cualquier sur. Y había petróleo.
Y empezaron a pasar cosas. Cosas que no se entendían muy bien. Y Leila G. fue allí a enterarse de esas historias. Tan tristes.
...me pregunté, cómo era vivir en un lugar donde la vida del otro ocupa tanto tiempo.
La novela es dura. Si es que es una novela. O igual es " algo que pasó" y aparece en forma de novela, de libro, crudo.
Leila G. primero conoce, lo que pasa, los que lo pasan y dice ES GENTE HIPERCRÍTICA, QUE CUANDO UNO LOS CONVOCA NO ESTÁN.
Es difícil escribir este libro de pena y de muerte. Una crónica del suicidio. Un suicidio es la crónica de una muerte no anunciada (se me acaba de ocurrir).
Los hechos y las circunstancias son reales, pero se cambiaron los nombres. Bien, Bueno