El dance en la Ribera

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Cuando hablamos de música en nuestra comarca enseguida nos vienen a la cabeza las agrupaciones que nos son más cercanas, donde tocan amigos, familiares, vecinos o gente del entorno. Es, o era, muy fácil en tiempos pre pandémicos acudir a cualquier celebración en la Ribera Alta del Ebro y escuchar una banda de música, rondalla, gaiteros, charangas u otros grupos, la mayoría de ellos creados e integrados por personas de la comarca. Los repertorios suelen ser muy variados, hoy en día podemos escuchar a una banda tocando un arreglo de Deep Purple o a una rondalla con un medley de reggaetón.
Sin embargo, hay un género que seguramente todos los músicos de la comarca hemos interpretado a lo largo de nuestra andadura, el dance.

El dance, tal y como nosotros lo conocemos, es una expresión artística propia de Aragón y, en la comarca, muchos de los pueblos cuentan con el suyo propio. Se trata de una representación de música, baile y poesía ligada a una tradición religiosa pero que actualmente se ha convertido en un símbolo de identidad cultural de los pueblos. Según Antonio Beltrán Martínez, “El dance en Aragón no es sinónimo de baile o danza sino denominación que conviene a una pieza de teatro popular con diálogos y recitados, inseparables ambas partes y complementadas con otras accesorias que pueden faltar sin que padezca la integridad del dance propiamente dicho”. Por otro lado, Mercedes Pueyo Roy, señala en su
tesis que el dance “es una pequeña pieza de teatro popular y al mismo tiempo una revista oral que sólo se imprimió una vez y que se renueva corrige y aumenta cada año”.

En nuestra comarca hay 9 representaciones de dances diferentes, con sus similitudes y diferencias en lo musical y en lo teatral. Estas similitudes, así como otras características, a día de hoy todavía son un misterio y prácticamente solo podemos explicarlas basándonos en testimonios de personas mayores ya que pocos son los documentos
escritos que se conservan. Este factor viene determinado por el carácter popular y de transmisión oral de esta música. No en vano, la mayoría de estos dances se encuadran en el género de dances de pastorada, por su origen en el canto de pastores, hecho que nos puede dar una idea del origen común de muchas de las melodías de estos dances.

Es deber de todos los músicos y demás aficionados, mantener viva esta tradición, indagando en sus orígenes, revisando materiales y por supuesto, fomentar entre las nuevas generaciones el amor por esta tradición, la música, el teatro y la cultura en toda su extensión, más en tiempos de pandemia, en la que ha quedado un poco olvidada. Son ya
varios los libros que hablan sobre estas manifestaciones culturales, no obstante, suele ser común que los habitantes de un pueblo conozcan bien sus dances desconociendo en parte los de sus pueblos vecinos. Resultaría enriquecedor que de estas propuestas surgiera un debate en el que aquellos que tengan conocimientos los pongan en común y permitan indagar en los orígenes, similitudes y características propias.

Por mi parte, trataré de aportar en mis siguientes entradas, datos que me parezcan relevantes o llamativos, alimenten esa puesta en común y puedan suscitar la curiosidad de las gentes por nuestra propia historia.

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